Sin participación ciudadana, no habrá bien común ni justicia social para México y Veracruz
• No se puede cambiar el rostro de México ni de Veracruz con la indiferencia: Arquidiócesis de Xalapa.
Irineo Pérez Melo.- El rostro de la marginación y de la pobreza no cambiará en México y Veracruz sin la participación de cada mexicano y veracruzano en el proceso de desarrollo integral y auténtico, aseguró la Arquidiócesis de Xalapa.
En el comunicado dominical emitido por la Oficina de Comunicación Social de esta asociación religiosa, se señala que también el desarrollo integral y sostenible de nuestra patria mexicana y de Veracruz es un proceso prolongado y nunca acabado, con luces y sombras, que debe ser acogido por cada mexicano con un espíritu generoso y un recuerdo agradecido hacia sus protagonistas.
En el documento signado por el presbítero Juan Beristaín de los Santos, se indica que si no hay participación de cada ciudadano mexicano en la búsqueda del bien común y de la justicia social no se podrá detener el flujo de miles de migrantes mexicanos, el aumento de excluidos de las oportunidades para una vida mejor, el número creciente de desempleados, el abandono de campesinos con sus campos sin producir, el incremento de los niños de la calle, la deserción de miles de estudiantes, el desamparo de muchos indígenas que viven en la pobreza extrema y el poco crecimiento económico.
Es una verdad invencible que los procesos de crecimiento y desarrollo integral en México y en cualquier parte del mundo son prolongados e inacabados, pero solo la perseverancia en la fe, la paciencia en la caridad y la participación ciudadana son la única forma de vencer al mal a fuerza de bien, se añade.
Además, en el comunicado se destaca que habrá desarrollo integral con el trabajo de todos, pero dejar en manos de unos cuantos el desarrollo es un retroceso en la vida democrática y social de México.
Hace referencia al pasaje bíblico, relativa a la parábola del trigo y la cizaña, de la semilla de mostaza y de la levadura (Mateo 13, 24-43) son tres escenas de la vida cotidiana que invitan a todo lector creyente a descubrir un mensaje profundo para la vida a través de los signos de la naturaleza.
El mensaje consiste en el descubrimiento del crecimiento lento y difícil del reino de Dios en medio de la historia y de la sociedad, se añade, por último.