Yo no te olvidaré
Por Livia Díaz
Las integrantes de los colectivos Corazones Ausentes y Destello de Amor por Nuestros Desaparecidos sostienen que el amor filial y la solidaridad comunitaria constituyen la fuerza principal que las mantiene de pie en los caminos, convencidas de que la movilización permanente es la única garantía para recuperar a sus seres queridos y devolverles la dignidad. Durante tres jornadas consecutivas de intenso trabajo sobre el terreno, madres y familiares de personas ausentes recorrieron parajes, brechas y avenidas de municipios como Coatepec, Banderilla, Las Vigas de Ramírez, Perote, Altotonga y la comunidad de La Joya en el municipio de Acajete. Pegando imágenes, fotografías y fichas de búsqueda en espacios públicos bajo el resguardo de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Comisión Estatal de Búsqueda y la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención Integral a Víctimas, al contingente se unieron familias provenientes de diversos municipios de la entidad veracruzana como Córdoba, Tierra Blanca y el puerto de Veracruz, así como de otros estados del país entre los que destacan Tuxtepec, Oaxaca, y Monterrey, Nuevo León.
La labor de estas agrupaciones abarca tanto investigaciones en campo como acciones de búsqueda en vida dentro de centros de reinserción social y penales del estado, entre ellos el de La Toma en el municipio de Amatlán de los Reyes, donde distribuyen fichas e indagan entre la población penitenciaria. A través de estas jornadas continuas se sostienen casos de larga data e inmediatos; entre ellos destaca la historia documentada por el Diario de Xalapa sobre Sonia Flores, quien tras siete años de angustia logró encontrar los restos de su hijo Leonel para darle sepultura en el panteón de Veracruz, así como las exigencias por jóvenes como César Alejandro Domínguez Olea en Camerino Z. Mendoza, Luis Alberto Calleja, cuyo caso motivó la creación de un colectivo, y el niño Daniel Maximiliano en la ciudad de Xalapa.
Las manifestaciones públicas se acentúan en fechas de profundo significado afectivo como el diez de mayo, cuando agrupaciones como Corazones Ausentes, Solecito de Veracruz y Justicia y Dignidad marchan en el puerto de Veracruz desde el Tranvía del Recuerdo hasta la Macroplaza del Malecón. Según declaraciones consignadas por la agencia AVC Noticias durante dicha movilización, la activista Lidia Lara Tobón recrimina que la Fiscalía General del Estado mantiene en el olvido las carpetas de investigación tanto inmediatas como de larga data, subrayando que para las madres el diez de mayo no es un día de festejo sino de lucha y protesta. De igual forma, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conmemorado cada treinta de agosto, las familias realizan movilizaciones simultáneas en nodos urbanos estratégicos como Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, Córdoba y Orizaba para mantener vigentes sus demandas ante la sociedad.
En el terreno de la incidencia política y diplomática, el colectivo Corazones Ausentes formó parte activa de la elaboración del Informe Sombra presentado ante el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la Organización de las Naciones Unidas. Asimismo, en el ámbito estatal, Corazones Ausentes y Destello de Amor por Nuestros Desaparecidos respaldaron, junto a cerca de cuarenta colectivos, un pronunciamiento público. De acuerdo con lo reportado por el Diario de Xalapa durante la conferencia de prensa ofrecida por la activista Fabiola Pensado Barrera, del colectivo Familiares en Búsqueda Xalapa, junto a Velia Aurora García Cruz, las organizaciones exigieron un proceso transparente, riguroso y basado en méritos profesionales para la selección de la persona titular de la Comisión Estatal de Búsqueda, priorizando siempre la participación directa de las familias en las decisiones institucionales.
Para dimensionar la magnitud de esta problemática en el territorio veracruzano, de acuerdo con cifras y declaraciones brindadas a Meganoticias por la titular de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención Integral a Víctimas, Namiko Matzumoto Benítez, actualmente se encuentran registrados más de sesenta colectivos en la entidad. La funcionaria destacó que continúan surgiendo nuevos grupos conformados por familiares que deciden organizarse para emprender búsquedas semanales en escenarios forenses, reclusorios y espacios públicos, demostrando que la organización civil y el compromiso inquebrantable de las madres buscadoras constituyen la respuesta fundamental frente a la crisis de desapariciones en el estado de Veracruz