Sin tacto

OPINION

¿Jarocha por decreto?

Por Sergio González Levet

En su afán de siempre tener la razón, de que nadie le contradiga y de ganar todas las discusiones, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha demostrado en sus mañaneras que es capaz de mentir o de usar datos erróneos o inventados para justificar sus decires. Y es que su promedio de falsedades es digno de un récord Guinnes: 103 mentiras en promedio en cada emisión.

Así que no fue sorpresa para nadie que defendiera a su ahora ex Secretaria de Energía, Rocío Nahle García, y que insistiera en que es elegible para ser candidata a la gubernatura de Veracruz en 2024, no obstante que ella nació el 14 de abril de 1964 en Río Grande, Zacatecas, un pueblo de 35,050 habitantes menos uno, establecido a la orilla del río Aguanaval y situado en el noroeste de aquella entidad federativa.

Apasionado en su crítica a sus adversarios al igual que en su elogio a sus seguidores, el patriarca morenista dedicó la mañanera del lunes pasado a glorificar con significada grandilocuencia a la ingeniera que se encargó de construir lo que se lleva de la refinería de Dos Bocas (lo que nadie conoce a ciencia cierta porque es ooootro dato reservado por el Presidente).

El compañero Andrés Manuel hizo varias afirmaciones que no se pueden comprobar fehacientemente y otras que son ciertas pero tienen sus bemoles.

Voy con las primeras: según él, Rocío Nahle ha sido la mejor Secretaria de Energía en la historia de México y le otorgó una calificación de MB (muy buena) pero luego sintió que se estaba quedando corto y prácticamente la elevó al nivel de E (excelente). Siguió y lanzó al aire sin ningún pudor que la planta refinadora ya estaba concluida en su construcción, peeeero solamente le faltaban algunos detalles. O sea: estaba terminada pero no.

Y entre los bemoles, dedicó buenos minutos de su conferencia matinal a bordar sobre el tema de que Rocío Nahle es veracruzana, aunque no lo sea.

Vamos a ver: según AMLO, la ingeniera zacatecana debe considerarse oriunda de nuestro estado porque ha vivido en Coatzacoalcos durante 36 años, porque fue diputada electa por el distrito de Coatzacoalcos e igualmente senadora por Veracruz. Y no olvidó mencionar que el esposo de la señora y sus dos hijas son jarochos de nacimiento.

Bien, estos últimos datos vertidos por López Obrador son ciertos, pero nada tienen que ver con lo que exigen la Constitución federal y la estatal: residencia y oriundez.

Y tampoco existe la figura de que el Presidente pueda emitir un decreto que declare ciudadana o natural de Veracruz a alguna persona.

De esa manera todos los buenos deseos del Peje se quedan en eso, en deseos que no se conllevan con lo que señalan nuestras constituciones. Pero se va a enneciar en que ella sea, y la Corte Suprema la va a bajar como candidata, o como Gobernadora en el remotísimo caso de que ganara la elección del 2 de junio de 2024.

Como para qué, dijera Pascal Beltrán.

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