Contrapunto
Víctor Murguía
Inseguridad grave ¿por incapacidad o complicidad?
No es algo sólo de ahora, pero si la seguridad prevaleciera por todo el territorio veracruzano no veríamos a algunos funcionarios estatales de alto nivel desplazándose en vehículos blindados y seguidos por aparatosos convoyes.
Entrevistada este martes con relación a los hechos violentos con los que arrancó la semana: el hallazgo de 5 cuerpos embolsados en Maltrata y Huiloapan, el asesinato a balazos de un joven en Villa Allende (Coatzacoalcos), los 2 ataques a balazos contra la casa de la regidora de Tempoal, Belén Arenas, quien de plano solicitará licencia al cargo, y la agresión a balazos a una familia que pudo salvarse en Álamo, la Gobernadora respondió que en Veracruz no hay impunidad.
“Ningún municipio veracruzano se encuentra abandonado ni pertenece a algún grupo en particular. Tempoal no está solo, ningún municipio está solo, ni está en manos de nadie, ni es territorio de nadie, estamos trabajando en eso”, expresó Nahle.
Los hechos violentos, registrados todas las semanas, contradicen sus afirmaciones. Es entendible que los mensajes de la Gobernadora sean así: en Veracruz hay tranquilidad, seguridad. Ni modo que exprese crudamente los padecimientos.
Pero de ahí a que sus dichos sean la realidad de lo vivido a diario por los jarochos hay un abismo.
No porque en Xalapa y la ciudad de Veracruz haya menos inseguridad que en el resto del estado quiere decir que todos los demás municipios estén en ese nivel.
Y no es que la capital sea muy segura, pero lo sufrido a diario en Tuxpan, Tamiahua, Álamo, Pánuco, Poza Rica, Papantla, Martínez de la Torre, Gutiérrez Zamora, Vega de Alatorre, Córdoba, Mendoza, Maltrata, Santiago y San Andrés Tuxtla, Catemaco, Hueyapan, Acayucan, Oluta, Soconusco, Texistepec, Sayula, Jáltipan, Cosoleacaque, Minatitlán, Coatzacoalcos y Las Choapas, por mencionar algunos lugares, es para que las autoridades desde hace tiempo aplicaran otra estrategia para combatir a la delincuencia.
En año y medio los altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Fiscalía General del Estado han mostrado su falta de resultados y si no hay resultados positivos lo procedente es hacer cambios.
Si los cárteles siguen dominando en ciudades y muchas otras poblaciones quiere decir, al menos, que hay incapacidad en quienes deberían mejorar los índices de seguridad. Deben también cambiar de estrategia y si no lo hacen ¿qué puede pensar la población?
Además, ni modo que la gente esté ciega y no sepa cómo se transportan algunos funcionarios.
Si Veracruz no padeciera niveles graves la inseguridad, si algunos cárteles no se sintieran dueños de diversos territorios entonces la Gobernadora podría viajar por carretera con un equipo normal de seguridad, no acompañada por 10, 12 o más camionetas.
La presidenta Sheinbaum ha reprobado en múltiples ocasiones que los funcionarios se trasladen en camionetas costosas ¿pero qué hacer en regiones del país dominadas por los grupos delincuenciales?, ¿viajar como cualquier mortal?