Inaplazable el debate de las ideas.

OPINION

Por Inocencio Yañez Vicencio.

» Una gran revolución no puede surgir sin ideas. Para estar dispuestos a matar o dejarse matar, la mayoría de los hombres necesitan creer inmensamente en algún ideal». Nos dice Christopher Hill, en su extraordinario libro, como todos los de su autoría, titulado: Los orígenes intelectuales de la Revolución inglesa. Una perversa interpretación del concepto de Revolución en Marx, condujo a no pocos de sus seguidores a ver en la ruptura que se presenta cuando las relaciones de producción ( que incluye las relaciones técnicas y las relaciones sociales) y las fuerzas productivas un desfase debido a que por el desarrollo de las fuerzas productivas se presenta una no correspondencia o ruptura con las relaciones de producción ( determinada por el tipo de propiedad) , que da lugar a un periodo de Revolución, que significa que las clases que más sufren ese desfase , su vanguardia, no esperen a que la explosión se presente mecánicamente y hagan de la Revolución, la partera de la historia.
Si en el discurso marxistas mismo se dió un debate sin cuartel sobre ese concepto, mucho más amplio debe serlo entre los partidarios del autor de El Capital y sus adversarios o con visiones matizadas.
En estos momentos en que creíamos haber avanzado en un mando despersonalizado, alejado de la dependencia del humor del gobernante, que con todas sus insuficiencias libertarias, permitía encauzar pacíficamente la lucha de los actores políticos y sociales, se cancela desde el momento que AMLO, exclama: a mi no me vengan con que la ley es la ley.
En 1975 , Roberto Mangabeira Unger, publicó un libro titulado Conocimiento y Política, editado aquí por el Fondo de Cultura, diez años después, que en su página 76, expresa: Las dos formas básicas en que la doctrina política del liberalismo define la oposición entre las reglas y los valores , corresponde a dos ideas sobre la fuente de las leyes, y dos conceptos de cómo pueden ser afianzados el orden y la libertad. Para ello, las leyes deben ser impersonales. Su contenido debe sobrepesar los intereses de una persona o de un grupo. Las leyes cuya fuente es el interés o el beneficio de una sola persona o un grupo, destruyen los beneficios de la libertad puesto que coma, por definición, consisten en el dominio de la voluntad de algunos sobre la voluntad de otros. Los que es más, privan al orden de todo apoyo , salvo del representado por el miedo mediante el cual son impuestas , ya que quienes están oprimidas no amarán las leyes.
Justamente es un concepto de ley que tenemos que discutir. El problema es que nos están imponiendo un concepto de ley, que nada tiene que ver con lay que nada tiene que ver con el Estado Constitucional, pero ahí no queda, lo más grave es que si quienes defendemos el Estado liberal, incluído como mi caso que no lo vemos como el fin de la historia, como estación final, no tenemos claro el concepto liberal de ley.
Quiero decirles que me he llevado la sorpresa que dentro de los mismos laureados, algunos siguen manejando las palabras como si fueran conceptos. No señora. Una palabra es un símbolo para designar una cosa o un fenómeno. Por el contrario conceptuslizar es teorizar, teorizar es generalizar, para generalizar hay que abstraer. Con una cosa designamos un hecho pero con un concepto abstraernos lo que es común a un objeto. No es síntesis. Es representación que se logra con los rangos que son comunes. Con la palabra mesa se designa un objeto particular, que puede ser cuadrada, redonda, rectangular… ; con el concepto mesa abarcamos los rasgos que contienen todas las mesas, sin importar si tienen una pata, dos, tres o cuatro, su forma , su color.
No es posible disparar etiquetas a diestra y siniestra. El lenguaje de la calle diría Perogrullo, no es el mismo de la academia. Y no me refiero a dar clases, eso no es academia. Durante muchos años que imparti clases en la Escuela Superior de Economía del IPN, siempre les dije, como va a ver academia donde no tengo con quien discutir un libro. Por fortuna los Institutos de Investigación de la UNAM, privilegian la academia, eso le da jerarquía internacional y la prestigia.
Dice un aforismo que entre más arrecie la tempestad, más se necesitan los instrumentos.
En Xalapa hay mucha gente de la que yo he aprendido mucho. No pueden seguir apartándose del debate. Los necesitamos y mucho.
La sociedad babeliana sólo conviene a los autócratas. A río revuelto, ganancia de pescadores y pepenadores.
En el PAN, el PRI, en lo que fue el PRD, no sólo había oportunistas, siempre recuerdo con aprecio y admiración a Víctor Andrade, talentoso cuadro que puede ayudarnos a esclarecer muchas ideas, como otros tantos sin partidos.
Por liberalismo clásico es uno, pero tiene vertientes que debemos distinguir de distorsiones como eso de que » yo me visto muy liberal». O no distinguir entre socialismo utópico y socialismo científico y los usos de socialismo para ponerlo como prefijo de cuánto se me ocurra, como la osadía de hablar socialismo de mercado , que es un contrasentido. O el empleo de política para llamar así a conductas empresariales o personales, ignorando que es un instrumento o medio para resolver problemas comunes.
Las revoluciones son expresión de contradicciones sociales, pero necesitan ser condensadas por sus actores. Urge el debate de las ideas para aclarar y despejar el camino.
Al poder personal que coloca por encima de una ley , que si no de todos, por ahora puede ser una ley consensuada entre las fuerzas plurales, no queda más que retornar a la senda republicana y democrática, que ponga fin a la alianza del gobierno morenista con el crímen organizado.

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