Contrapunto

OPINION

 

Víctor Murguía

 

¿Primero los pobres en gobiernos de corsarios?

 

Lo realizado en el INE es escandaloso, un golpazo a la institución que debe ser garante de la democracia en México, pero lo más probable es que sólo termine con la renuncia de la exconsejera presidenta Guadalupe Taddei, algunos exfuncionarios sancionados y lo demás serán fuegos artificiales.

Desgraciadamente para los mexicanos lo hecho en el Instituto Nacional Electoral es una muestra de cómo gobierna Morena. Una buena parte de los colocados en puestos claves de la administración pública y otros que, primero con el voto y después con fraudes, están en relevantes cargos de elección popular, llegaron al abordaje como corsarios.

Sí, corsarios, con la patente extendida desde lo más alto de su movimiento o con el permiso que da el ejemplo de si arriba roban a manos llenas, pues abajo también se puede.

En Veracruz lo hemos visto: si el gobernador más o menos cuida el dinero, sus colaboradores no se descaran al no tener el arca abierta; si el gobernador roba descaradamente, los subalternos hacen lo mismo o, proporcionalmente, más.

Así fue y es con López Obrador. Al inicio de su gobierno, al ser cuestionado severamente por un sector del Ejército ¿qué hizo? Lo que hizo fue darle dinero a ríos a los altos mandos, el presupuesto se elevó como nunca y les otorgó el control de aeropuertos, obras y hasta de hoteles. Al ver que le funcionó y logrado el respaldo incondicional de la Sedena, extendió la fórmula a los marinos, a quienes les entregó las aduanas y les permitió hacer y deshacer.

 

PRIMERO LOS HIJOS Y LOS CÓMPLICES

Y todo lo que fue tocando lo convirtió en dinero para sus hijos, sus aliados y sus fines políticos. En lo referente a los medicamentos logró lo impensable para un partido que dice primero los pobres: terminó por empeorar el abasto a niveles nunca vistos y la atención a la salud del pueblo retrocedió un siglo.

Intentó la distribución de alimentos, reviviendo a la Conasupo, y llevó el plan a uno de los grandes robos de este siglo. Su aeropuerto, a final de cuentas muy caro, funciona forzando a las aerolíneas.

Para su refinería, esa que según él permitiría bajar el precio de las gasolinas, rechazó a compañías internacionales que cobraban hasta 12 mil millones de dólares para construirla. Se la encargó a su secretaria de Energía, Rocío Nahle, y terminó costando alrededor de 21 mil millones de dólares, teniéndola que inaugurar 3 veces porque no quedaba en las fechas fijadas. Al día de hoy aún no trabaja al 100%.

Con el Tren Maya, su brillante idea para detonar el turismo desde Tabasco hasta Quintana Roo, lo más sobresaliente es cómo arrasó con la selva del sureste y cómo se hicieron negocios a favor de los bodoques. ¿Y cuántas ganancias genera y cómo ha crecido el número de visitantes? El Tren Interoceánico ya se descarriló y sigue siendo más un plan que una realidad.

Y en el combate a la inseguridad, no pudieron por ineptitud o por complicidad.

Así las cosas en el Gobierno Federal, en los estados también llegaron al abordaje.

 

VERACRUZ, OTRO EJEMPLO DEL SAQUEO

En Veracruz dieron ejemplo de lo que no debe hacerse en un gobierno donde la palabra honestidad la ponían como escudo.

Llegando y pidiendo “moches” a quienes daban servicios y concursaban por obras. La Secretaría de Educación fue una muestra de cómo se enriquecen los funcionarios; antes, con la ahora oposición, y ahora con Morena.

No aparecieron de la nada los nuevos funcionarios, por lo que la gente de su colonia o de su comunidad los conocía en sus limitaciones económicas y sabe de su buena vida actualmente.

La Secretaría de Salud fue acaso el ejemplo más claro del saqueo, robo que permanece impune pese a una denuncia por alrededor de mil 600 millones de pesos.

Las obras realizadas por todo el estado, incluidos el estadio Pirata Fuente y la Arena Macuiltépetl, más puentes y carreteras, encarecidas y mal hechas, son una muestra más de cómo han concebido el servicio público.

Lo mismo o peor ha pasado en Morelos, Tamaulipas, Sonora, Michoacán, Guerrero, Campeche, Colima, Oaxaca, Puebla, Baja California y otros lugares más.

No son excepciones, son la regla. Arriban roban descaradamente, abajo saquean.

 

CORRUPCIÓN EN GRADO MAJADERO

En fin, cada vez que se expone un robo, la defensa es: los de antes sí robaban, ahora son campañas de desprestigio. “Me parece usted muy majadero”, respondió Taddei a un periodista cuando la cuestionó sobre si no había recibido propuestas para otorgar contratos.

Ahora, expuesto todo su cochinero y una vez acabado con lo poco que quedaba del prestigio del INE, ya no dice nada, sólo desaparece, en tanto la presidenta Sheinbaum trata de desviar la atención y quiere colocar a Lorenzo Córdova como lo malo del Instituto Nacional Electoral.

¿Qué maldición pagamos los mexicanos?

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