Morena hizo del Sector Salud un dragón de mil cabezas

OPINION

Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Suena cruel decirlo, pero por cómo están las cosas en el Sector Salud en el estado, más vale tomar las cosas con calma, porque los problemas no tienen visos de solución en forma inmediata y mediata. Suena cruel, expreso, porque alguien grave o muy delicado de salud no puede esperar, y él y sus familiares no pueden tener de ninguna manera la intención de tomar las cosas con calma para ver qué pasa mientras el paciente sufre y su organismo se deteriora más y más, pero a ese estado de cosas nos han llevado los gobiernos de Morena, lo mismo federal que estatal.
La semana que termina la gobernadora Rocío Nahle continuó los recorridos de supervisión por los nosocomios de la entidad, 61 en total, inicialmente para supervisar el abasto de medicamentos, eso anunció, a lo que ha sumado el estado de los inmuebles, aunque seguramente de paso también, pero no lo dice, del estado de los equipos, donde los hay, o de la carencia de estos, pero una cosa son los medicamentos y otra los insumos, que siguen reclamando residentes y personal médico y de enfermería, indispensables para poder realizar cirugías, hasta me atrevo a comparar el problema con un dragón de mil cabezas al que le cortan una pero sigue vivo con las otras.

No dudo que a la gobernadora la anima una buena intención y deveras se preocupa por la salud de los veracruzanos, que ya de paso si con ello hace campaña velada para sumar votos para su partido de cara a las elecciones de junio próximo, eso es aparte, pero es tan compleja la situación que me atrevo a pensar y exponerlo aquí que cuando acabe de recorrer el hospital 61, o sea el último, ya se habrán agotado los medicamentos del primer nosocomio que visitó, y así, ad infinitum, a iniciar otro recorrido.
La visita del titular del IMSS-Bienestar era obligada
El problema es tan serio que el miércoles vino, enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum el propio titular del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, quien con la gobernadora recorrió los hospitales de Pánuco, Ozuluama y Naranjos, en la Huasteca veracruzana. ¿Lo envió la presidenta porque no pueden solos en Veracruz? ¿Lo envió para que viniera a constatar las quejas y denuncias que contradicen los anuncios que va haciendo Rocío? ¿Lo envió para que escuchara en forma directa y le reporte si son ciertas las quejas y el repudio contra Roberto Ramos Alor?
Puede que lo haya enviado con todas esas intenciones, pero también porque está preocupada por lo grande y complejo del estado, y porque al adherirse Veracruz al sistema federalizado del IMSS-Bienestar, el Gobierno federal es corresponsable ahora del servicio y no lo será totalmente hasta que el sistema federal no acabe de absorber al estatal, que había venido funcionado bastante bien con todo y sus asegunes (Veracruz se adhirió formalmente el 10 de octubre de 2023, siendo gobernador Cuitláhuac García Jiménez, y solo Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y Nuevo León mantienen la operación y el financiamiento de sus propios servicios de salud estatales con recursos locales).
Pero es puro cacaraqueo, bla bla, mucho ruido y pocas nueces
Ha sido mucho cacaraqueo, mucho bla bla, mucho ruido y pocas nueces. En noviembre de 2022, en Coatzacoalcos, el entonces titular del IMSS, Zoe Robledo, ante el ya para entonces Hospital IMSS-Bienestar Valentín Gómez Farías, y ante el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, dijo que se había comenzado con un diagnóstico en 901 unidades de salud de Veracruz para ver cuatro temas: infraestructura, equipamiento, suministro de insumos, particularmente de medicamentos, y el personal, para tener plantillas completas (desde entonces están supervisando, por lo que lo de Nahle no es nuevo. Para esa fecha, desde septiembre de 2022 se había firmado ya un acuerdo marco inicial).
Comentó que se habían hecho recorridos en municipios como Chicontepec, Papantla, Plan de Arroyos (lo citó así pero no es municipio), Coscomatepec, Zongolica y Jáltipan, tras los cuales se vio la necesidad de poner manos a la obra, le agradeció a Cuitláhuac que transfiriera las unidades estatales del sistema de salud, y presumió y se comprometió a invertir en las unidades que tiene el IMSS-Bienestar, Unidades Médicas Rurales y los seis hospitales, a través de un plan de 100 días, 100 millones de pesos para su rehabilitación, que, aseguró entonces, “ya está en marcha”. Resultó puro cuento.
Por eso no se puede tomar en serio el anuncio que hicieron Schvart y Nahle el miércoles de que el Gobierno del Estado y el IMSS-Bienestar coordinarán un programa de infraestructura hospitalaria por 3 mil 801.85 millones de pesos para atender cinco unidades médicas del estado, que contempla la sustitución de los hospitales generales de Pánuco, Tuxpan y Misantla, del hospital de Tlapacoyan, así como el fortalecimiento del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz.
Trabajadores del sistema estatal se niegan a adherirse
Eso por un lado, pero por el otro, nada dijeron de la incorporación de los 13 mil trabajadores de los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER) al esquema del IMSS-Bienestar, a lo que se oponen y están preparados para protestar si los obligan al cambio, sobre todo porque varios de ellos dijeron al columnista que al hacerlo perderían sus derechos, como, muchos, sus más de 20 años de antigüedad, por lo que prácticamente están en pie de guerra, que si se desata paralizarán prácticamente todo el servicio del sistema.
A eso me refiero y por eso digo al inicio que más vale tomar las cosas con calma. Pienso que, en lo inmediato, en el gobierno deben ser menos pretenciosos y por lo menos empeñarse en abastecer no solo de suficientes medicamentos para todas las enfermedades, sino también para dotar de insumos y equipos mínimos indispensables al personal para que preste servicio, que puestos están para hacerlo, pero no tienen con qué.
Sobre el impresentable Ramos Alor, insisto en quién sabe qué le sabe a la gobernadora que no lo cesa pese al clamor general de que lo haga, lo que deniega la cantaleta esa de la 4T de que el pueblo pone y el pueblo quita, que si bien ella lo impuso, los veracruzanos le están pidiendo que lo eche por nocivo para el sector y para la población en general.
Seria acusación de Gonzalo Guízar Valladares
Es serio el señalamiento de Gonzalo Guízar Valladares, dirigente en el estado del nuevo partido político PAZ, contra las autoridades del estado, de que estarían tratando de criminalizar a quien era el coordinador de ese partido en el sur del estado, Guillermo Pamucé Yep, asesinado al miércoles en Coatzacoalcos.
El político de esa ciudad pidió que el caso lo atraiga la FGR luego de que se realizó un cateo en el lugar donde vivía la víctima y habría sido hallado material y objetos que presuntamente lo involucrarían en actividades de la delincuencia organizada, de acuerdo a la filtración mediática que se hizo del cateo.
Guízar cuestiona la legalidad de la acción, pregunta qué juez la autorizó, si hubo testigos incluyendo familiares, y por qué no se dio vista de inmediato a la FGR si se aseguraron cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, como se filtró. Señaló que si la autoridad tiene algo que investigar, que lo haga “con rigor y ante un juez”, y que “Guillermo no puede ser convertido en culpable de su propia muerte”.
El caso merece el esclarecimiento total pues se da al inicio del proceso electoral, la víctima era dirigente de un partido, y sería grave que se quisiera intimidar desde un principio a esta nueva organización política para que se sume y trabaje para Morena.
Pamucé Yep era sobrino del propio Guízar Valladares, como también de la asesora en materia de imagen de la gobernadora Rocío Nahle, Mary Vázquez Guízar, y primo del titular de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Rodolfo Bouzas Medina, todos originarios de Coatzacoalcos. Ver menos

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