Contrapunto

OPINION

 

Víctor Murguía

 

Los problemas le estallan a Nahle. ¿Qué hacen funcionarios, diputados y alcaldes?

 

El cierre del ingenio San Pedro y la protesta en estos días en la zona de Los Tuxtlas por el pésimo estado de la carretera Costera del Golfo exhibe a este gobierno, con obras mal hechas y funcionarios a los que les estallan los problemas.

Eso le repercute de fea manera a la gobernadora Rocío Nahle, pues la responsable ante la sociedad es ella.

El miércoles hubo bloqueo en la carretera Costera del Golfo, entre Catemaco y Juan Díaz Covarrubias (congregación de Hueyapan de Ocampo), en protesta por el abandono de los trabajos para reparar (reconstruir es una palabra más adecuada, por lo destruido de la vía) la carretera federal.

Ese tramo está destrozado, es algo así como una brecha y la Gobernadora gestionó su reparación. Los trabajos empezaron, pero desde hace un tiempo están prácticamente detenidos. Enojados por la situación, pobladores de comunidades de la región bloquearon y quemaron llantas.

No hubo alguien del Gobierno del Estado, ni del área técnica ni del área política, anticipándose para gestionar una labor más rápida de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). Nadie intervino hasta que explotó el problema. Tampoco ningún diputado le pudo decir a la Gobernadora el grave retraso en los trabajos.

Y para la gente de allá no pasa desapercibido este detalle: quienes protestaron fueron alentados por agentes municipales de Catemaco y Hueyapan, de los cuales sólo uno (el de Los Mangos) no está ligado a Juan Javier Gómez Cazarín, delegado de la Secretaría del Bienestar. Los demás son gente de los últimos exalcaldes de Catemaco, Julio César Ortega Serrano y Juan José Rosario Morales, impulsados por Cazarín. No es que haya fuego amigo (¿o sí?), simplemente a nadie le importa intervenir para encauzar debidamente un reclamo justo.

 

CARRETERA RECIÉN REHABILITADA

MUESTRA MALA CALIDAD DE OBRA

Ahí cerca empezó a ser exhibida otra situación negativa. A Rocío Nahle su antecesor (del mismo partido), el peor gobernador que ha tenido Veracruz, Cuitláhuac García, le dejó las carreteras estatales destrozadas, como la de Santiago Tuxtla-Isla.

Este año la Gobernadora ordenó la rehabilitación, la cual fue terminada hace menos de 4 meses. Bien por la realización de esta obra, necesaria. La cuestión es que con las primeras lluvias (¡faltan las de septiembre y octubre!) la vía empezó a deteriorarse. Registra un hundimiento y las grietas empezaron a extenderse; unas lluvias más y el pavimento se abrirá completamente y de nuevo habrá hoyos gigantes.

El trabajo mal hecho es responsabilidad directa de la constructora a cargo de la rehabilitación, ¿pero la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), a cargo de Leonardo Cornejo, no supervisó la obra? ¿Acaso alguien de la SIOP siquiera ya sabe de esto y se anticipará antes de que sea otro dolor de cabeza para Nahle?

¿El alcalde de Santiago Tuxtla, Noé Cadena, a quien le critican haber presumido la obra como si fuera suya, ya reportó este caso? ¿Algún diputado de esta zona está enterado de las fallas en la construcción?

El lugar por donde pasa esta carretera no es el mejor en cuanto a las condiciones del subsuelo, ¿la reparación fue realizada tomando en cuenta esto o el pavimento sólo fue una capita sin que la SIOP se diera cuenta y se opusiera?

 

EL CIERRE DEL INGENIO Y NO

CONOCEN NI LO QUE SE PRODUCE

Y se llega al caso del ingenio San Pedro, cuyos propietarios anunciaron, arrancando la semana, que cierra.

Aquí vuelve a exhibirse que los funcionarios del Gobierno del Estado están en lo suyo, atentos a sus intereses, no a lo que atañe a los veracruzanos y ni siquiera a lo que es de interés para su jefa.

El cierre de este ingenio azucarero, ubicado en Lerdo de Tejada, es un golpazo directo para los productores cañeros, los obreros de la fábrica, sus familias y para el comercio y la economía en general del propio Lerdo, de Ángel R. Cabada y Saltabarranca, llegando el daño hasta Los Tuxtlas e incluso Tlacotalpan.

Estar en situación de quiebra no fue de un día para otro, ¿por qué no hubo algún funcionario de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario -¿qué hace el titular de la Sedarpa, a qué se dedica Rodrigo Calderón, quien no ha podido con la expansión del gusano barrenador?- atento al problema y advirtió a la Gobernadora que se veía venir el cierre? ¿No hay representantes de la Secretaría y de la Subsecretaría de Gobierno detectando este tipo de situaciones?

Nahle reaccionó ante un hecho consumado, ya con el agua al cuello y ahora dice que se hará lo necesario para tratar de rescatar la fábrica.

La diputada morenista Liliana Castro hace declaraciones en el sentido de que el ingenio no está en quiebra, pero a la vez dice que se buscan alternativas para que no cierre. Luego comenta que se hará un proceso de cierre ordenado, cumpliéndose con las obligaciones laborales. Uuufff.

Y la alcaldesa de Ángel R. Cabada, Samantha Sánchez, quien gobierna en el municipio vecino a donde se ubica el ingenio San Pedro, ha mostrado, con este caso, cómo gobiernan un buen número de alcaldes de Morena.

Grabó un video para compartir, dijo, su angustia y preocupación por el cierre, pero también expresó que desde el inicio de su administración se han dado a la terea de ir trabajando en planes que ayuden a diversificar los cultivos y que tienen en puerta un programa para hacer un mapeo “para ver qué es lo que están produciendo cada una de nuestras localidades y para trabajar en conjunto…” y palabras y más palabras.

Es decir, la alcaldesa desconoce lo que se produce en su municipio y en más de medio año no han podido realizar ese “mapeo”. Lógicamente menos pudo advertirle al presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Esteban Bautista, al titular de la Sedarpa o a otro funcionario lo que seguramente ya se comentaba a gritos en toda la región por la pésima situación en el ingenio.

En fin, ahora la Gobernadora busca revertir la situación. A ver a quién le encarga el caso porque el de la Sedarpa le ha fallado mucho.

Eso sí, los cañeros y trabajadores azucareros de Lerdo, Cabada y Saltabarranca le suplican algo a Nahle: que no deje el caso en manos del delegado de la Secretaría del Bienestar, Gómez Cazarín, porque tal y como lo señala en su edición de este miércoles alcalorpolitico.com, el rescate del otro ingenio que estaba en Lerdo, el San Francisco, fue un gran fracaso y Cazarín presumía su intervención para que un allegado a él lo rescatara.

Si a alguien así lo comisionan para el rescate, predicen que la maquinaria del San Pedro terminará en otra gran fábrica por el rumbo del puerto de Veracruz: ¡Tamsa!

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