Ajedrez
Por. José Prigadaá Andrade
*Muchos estorban a la cuarta transformación
*Una rata suelta en el tecnológico de Martínez
*No hay quien demuestre la propiedad del edificio del PRI
Pero por supuesto que algunos funcionarios estatales, más que ayudar estorban a la cuarta transformación en el distrito de Martínez de la Torre; por ejemplo, ahí está el doctor Francisco pimienta Luna, quién se cree tocado por Dios, y que todo lo puede, y que nadie lo va a despegar de esa silla que le ha dado de comer durante los últimos seis años.
El jefe de la jurisdicción sanitaria número 4 ha sido señalado por expertos en temas de epidemiología, que no sirve para nada, ya que casos como VIH han aumentado de manera considerable en los municipios de Tlapacoyan, Misantla y en la capital mundial del limón persa.
Además hay que señalar que desde que dejó la jefatura de la Jurisdicción Sanitaria la doctora Elena Escalante Ucha, hay departamentos en la Jurisdicción Sanitaria que se están desplomando, que el parque vehicular está para el perro, y que pone en riesgo la seguridad de aquellos trabajadores que tripulan las camionetas, esto sin contar, que no es nada claro a dónde van a parar los recursos económicos federales que están destinados a campañas de salud, cómo es el caso del dengue.
A su administrador Piña, ya lo dieron de baja; pero ahora la pregunta es, ¿Y él para cuando?.
***Por ahí dicen que en el tecnológico de Martínez de la Torre anda una ratota, uno que se clavó varios miles de pesos de una oficina estatal, y que presume estar muy bien parado.
Por el momento este presunto delincuente no ha sido denunciado, y por el contrario, fue premiado con un nuevo cargo dentro del tecnológico martinense, donde se le ve muy tranquilo.
***Sentados se van a quedar los enemigos de Karla Estrada Gómez, ya que por el momento, nadie del comité ejecutivo estatal del PRI tiene sustento legal alguno para denunciarla ante la fiscalía estatal.
Además, nadie puede reclamar que tiene la posición legal de ese edificio que por años ha estado abandonado, y mucho menos hay algún tercero que diga yo sí soy el dueño de ese edificio. Así que mejor hay que esperar qué acciones legales va a tomar la señora en contra de aquellas personas que la están difamando.